viernes, 15 de junio de 2012

Explicación

Hola, este post es para explicaros los dos últimos capítulos. En el capítulo 17º y el 18º  ¿No notáis algo diferente? Si, la que narra la historia es Mireia. He decidido hacer esto, porque como Mireia es tan tímida, no cuenta mucho lo que pasa a su alrededor y si lo hubiese explicado desde la mente de Ana, no te meterías en sus sentimientos y como lo está pasando. 


Ya que estoy explicando esto, he añadido varias páginas. Por ahora solo tengo la pagina principal, donde leéis la historia y mis comentarios, y la pagina de sinopsis, donde describo en breves frases de que va esta historia. Aún me quedan por añadir mas paginas, ya lo iré subiendo.


Por si no habéis leído el capítulo 17 y 18, os pongo un link AQUÍ y AQUÍ

miércoles, 13 de junio de 2012

18º Capítulo

- Antes de nada, ¿como sabías donde vivía?- pregunte, porque cuando me pregunto si podía venir a mi casa, ya estaba en el barrio y sabía mi calle
- Ah, resulta que los policías que me llevaron a comisaria y me interrogaron me contaron muchísimas cosas, si sabía lo de la pelea, si conocía a los padres de Corti, si había estado con el ese día, si le incitaba a pegar, bueno mil cosas. Me sorprendió que me mencionara tu calle, nunca me había dado cuenta que no sabía donde vivías, hasta que me dijeron que tu barrio era problemático y unas cuantas chorradas más. Me hicieron sentir agobiada con tantas preguntas.
- Pues vaya rollo, jaja. Bueno ¿te enseño la casa?- le pregunto
- Claro
Se queda quieta y no para de mirar toda mi habitación desde la puerta hasta la cama. En dos pasos recorres todo el cuarto, pero tengo muchas cosas personales, cuadros, notas, cartas, posters por toda la habitación.
Le enseño el salón,la cocina,el baño,el cuarto de mis padres. Después asomó mi cabeza por la rendija de la puerta, veo a mi madre hablando con mi padre, no tardarán en acabar pero tengo el tiempo suficiente. 
Le cuento lo de mi madre a Berta, me cuesta un poco decírselo porque me duele esta situación en la que estamos. Me mira triste con sus ojos azules cristalinos y me acoge en su hombro, huelo su perfume, huele a vainilla.  Me ofrece, con la voz más comprensiva que puede, dinero. No se como reaccionar y pienso en ¡mamá! La busco, pregunto a mi padre y salgo de la caravana. La encuentro sentada en las escaleras llorando. La intento consolar y le cuento que tal vez podamos salir de esa horrible situación. Ella acepta el dinero y promete devolvérselo dentro de un mes. 

Me siento feliz,  porque mi madre no volverá a tener esa idea de ir con ellos. Espero que nunca pase, no dejaría que pasara. 
-Mireia, no tienes de que avergonzarte, da igual donde vivas, como vistas, lo que te pase, siempre estaremos ahí y te querremos igual, no debes pensar que voy a cambiar mi relación contigo por saber donde vives.
No sabía que contestar a eso, así que sonrío. Me siento estúpida, todos estos años pensando que sería lo peor y ahora ya se sabe y no les importa.
- ¿Quieres quedarte a dormir? Bueno, en realidad te obligo, no puedes volver a casa ahora es muy tarde- digo
- Jaja, esta bien me quedo

Ya está decidido. El plan es, mañana cogemos las notas y nos montamos en un autobús que nos lleva directamente a Lura, Cataluña. Así que Berta tiene que volver antes a su casa para prepara la maleta. 

Cojo un colchón y lo pongo en el suelo.
- Yo duermo en el colchón- digo
- No, yo duermo en el suelo- dice Berta
- No, yo voy a dormir ahí
- Que no, por favor déjame ahí, porque mañana al levantarme no quiero despertarte
- Vale
Nos tumbamos cada una en su cama. Cojo la sabana que esta sobre mi cama y me meto dentro, es un refugio, me protege del exterior. Cierro los ojos.
- Que duermas bien- digo
- Igualmente
Apago la luz, y solo se escucha el susurro de mis padres y varios chirridos de grillos. Me dormí. Empecé a oír ruidos y la luz me molestaba, acabé despertándome. Al abrir los ojos, Berta no estaba en el colchón. Me levante para buscarla pero ya se había ido. Me vestí, acabé de preparar la maleta, desayuné y me despedí de mis padres.
- Llevas el móvil
- Si
- ¿Y el DNI?
- También- digo con tono cansado y muy largo
- Bueno pues, adiós os veo dentro de una semana, tampoco es tanto
- Cierto, te queremos Mireia
- Y yo a vosotros, adiós
Nos damos un abrazo, me abren la puerta y salgo de casa. Después cierro la puerta y veo a unos ojos bonitos y oscuros cerca de mi puerta. Era el niño morenito, inofensivo que seguía a Berta anoche.
 Así acaba el décimo octavo capítulo de Despierta.

sábado, 9 de junio de 2012

17º Capítulo

No podía creer lo que oía, ¿Se llevan a Berta? Pero que ha podido hacer ella. Hay algo más importante que eso, ¿Quien ha matado a Corti? Desde luego fue alguien de esa estúpida pelea, ¿Pero quien? Ojalá lo averigüen pronto, y ese asesino acabe en la cárcel. 
- Chicas, me voy a casa que ya es muy tarde- digo
- Vale, Mireia- dice Ana
- Pero ¿podéis avisarme si pasa algo con Berta?- digo dudosa
- Claro- dice Sofia
- No te preocupes- dice Lidia

Me doy la vuelta, salgo por la puerta y empiezo a caminar. Camino hasta un sitio muy familiar, oscuro, humilde y secreto, mi casa. No es una casa, más bien una caravana, nunca les he dicho donde vivo, me da vergüenza que me juzguen y piensen que soy una niña pobre y triste. 

No lo soy, bueno mis padres no tienen trabajo y no podemos llegar a fin de mes, pero yo estoy trabajando. Puede que consiga un poco de dinero.Antes, lo quería para mi, gastarlo en ropa y cosas tontas, pero ahora mi familia lo necesita. Se esta oscureciendo, y en este barrio la noche es un peligro permanente. Por este barrio hay mala gente, hay personas que se aprovechan de las mujeres sin dinero y las hacen cosas horribles. Ellos les prometen dinero a cambio de acostarse con ellas. 
-Hola mama, hola papa- digo
-Hola cariño- me dice mi padre
-¿Mamá, a donde vas?- le digo, porque iba con ropa elegante
- Voy a dar un paseo
- ¿Cómo? A estas horas...-mis pensamientos interrumpen mis palabras
-¡No!- grito
-No vas a ir con ese grupo de gente- le digo, como se le ocurre, quiere ir con esos hombres
Se pone a llorar y se echa a los brazos de mi padre. No podemos seguir así, mi madre quería vender su cuerpo.
-Lo tengo que hacer- dice
Busco algo pringoso, si, encontré un refresco de coca-cola. Lo cojo y se lo tiro encima. Si esta sucia tendrá que ducharse,no creo que esos cerdos de ahí fuera quieran a una mujer sucia. Además, así ganaré tiempo para pensar que hacer. Me siento en el suelo de mi cuarto y apoyo mi espalda a una pared. 
Recibo un mensaje que dice:
"Mireia ¿Puedo ir a tu casa? Quiero verte". Era de Berta ¿Ya ha acabado? Espera ¿Quiere venir a casa? No,no y no. "Se donde vives ¿Por qué lo has ocultado? Oigo mucho ruido ¿Qué pasa?". O no, está ahí fuera cerca del peligro. La llamo rápidamente.
-¿Berta? ¿Berta, donde estas?- digo preocupada
- En tu barrio, veo un montón de caravanas y gente gritando y haciendo ruido
- Vale, ten cuidado, no te acerques a ninguna persona
- Vale,vale-dice extrañada
- Ven a la caravana azul ¿La ves?-pregunto
- No, solo veo una blanca
- Mm, ¿Tiene una linea azul dibujada?
- Si

- Vale estás al lado, sigue andando y encontrarás mi caravana
- Ya la veo- dice alegre
- Bien
Se oye un ruido
- ¿Berta? ¿Qué es eso?- pregunto preocupada
- Creo que hay alguien detrás mio
- Corre- grito
Me levanto y abro la ventana, saco una banqueta, para que pueda subir. La veo por la ventana así que cuelgo y espero. Se sube a la banqueta y empieza a ascender. Había un chico joven y moreno, bastante atractivo detrás suya, pero parecía inofensivo.
- ¿Estas bien? ¿Qué ha pasado?- pregunto
- Si, estoy bien- dice
Me doy cuenta que es la primera persona que sabe donde vivo. Eso me asusto.
- Bienvenida a mi humilde morada
Así acaba el décimo séptimo capítulo de Despierta.

sábado, 2 de junio de 2012

16º Capítulo

 No, no, no, no. No podía parar de pensar como lo va a pasar de mal Berta. Me empiezan a venir imágenes a la cabeza de Miguel en una cama, con máquinas a los lados y con los ojos cerrados, y gente intentando reanimarlo,sería horrible. Aunque si eso le pasase a mi hermano o a mis padres, o a mis amigas, sería igual de horrible. Salgo fuera del hospital, para tomar un poco de aire. Consigo relajarme un poco, hasta que veo al fondo de la vieja calle a Berta y mis amigas. A Berta. Venga, no podía haber llegado justo en el momento indicado. Empezaron a subir las escaleras.
Chicas ¿Vamos a tomar un helado para relajarnos?- digo
Berta me esquiva para poder entrar, no se lo ha tragado.
- Venga, Berta- digo alto, para que me escuche
Se empieza a alejar. Corro detrás de ella.
Berta, vayámonos- la intento agarrar, pero acelera
Ha llegado el momento, me preparo para ver sufrir a Berta y para ver que tal esta Corti. Se detiene, en frente de la ventana, apoya sus manos y empieza a llorar.

Me pongo a su lado, y miro por la ventana. ¿Qué ha pasado? Esto es un cuento de hadas, solo pueden pasar cosas bonitas, cosas que parezcan malas pero luego se arreglen. Esto es lo contrario. Veo a Corti en la cama, con los ojos cerrados y rodeado de maquinas, pero los médicos no le están intentado reanimar. Oigo algo que nunca creí poder oír.
- Hora de la muerte 2:31
Se me cae una lagrima por la mejilla y miro a Berta. Pensé en lo que la podía decir para consolarla, pero sabía que nada que dijese lo haría. Entonces la abrazo y siento sus lagrimas en mi camiseta, los latidos acelerados de su corazón y su tristeza. Empieza a respirar muy rápido, no, muy lento, no, se está quedando sin aire.
Tranquila, tranquila, respira- la digo
Busco en un pequeño armario que hay cerca nuestro una bolsa. Leí que las europeas sufrimos muchos ataques de ansiedad y que era bueno usar una bolsa de papel. Encontré una pequeña y se la puse en la boca.
Respira-insisto
Así lo hizo, y siguió llorando.

Después de una semana, Adrián volvió a casa. Mis padres siguen preguntándole que pasó el día de la pelea, pero él no dice una palabra. Creo que lo que pasó le ha traumatizo.
Sofia y Adrián están bien, aunque nota algo diferente en él. Berta esta muy deprimida, esta yendo a un psicólogo. Lidia esta cada vez más cerca de que pase algo  con Jaime.
Ya ha acabado el instituto, y estamos de vacaciones. Dentro de una semana, todos nos vamos ha separar. Adrián se va a un campamento con sus amigos, Sofia se va a irlanda a una familia, Berta se supone que se va a Canadá,  Lidia se va a   Roma con su familia, Mireia va a irse con sus primos a Barcelona, y yo me voy a Nueva York a un campamento con estadounidenses. Solo tenemos una semana juntos hasta dentro de un mes, a lo mejor coincidimos a la vuelta, sino hasta dentro de dos meses.

Me puse a pensar que podíamos hacer para estar juntos y pensé en un pequeño viaje de cuatro días a cualquier lado. Le mande un mensaje a las chicas para estar juntas y hablar. Fuimos todas a casa de Berta, porque había que animarla. Cuando llegamos todas y nos acomodamos en el sofá de su salón, se lo dije:
¿Que os parece hacer un viaje a cualquier parte, nosotras y los chicos?- no debí nombrar a los chicos, no debí nombrarlos
- Es decir nosotras y Adrián, Jaime, Miguel y Abel. ¿Qué pensáis? ¿ Queréis invitar a alguien más?-dije
- Me encanta la idea- dice Lidia
- Y a mi, pero ¿A donde vamos?- pregunta Mireia
Mm- digo
A... un sitio con playa- dice Sofia
- Si, podemos ir a Lura- dice Berta
¿Dónde está?- pregunto
- Cerca de Cataluña
- Si, me encanta
De repente suena la puerta, nadie la abre, así que baja Berta. La acompañamos. Abre y se ve a dos señores altos y con uniforme.



¿Eres la señorita Berta Valero?-dice el policía
Si ¿Qué pasa?- dice sin interés
Tienes que venir con nosotros, por el asesinato de Alejandro Cortiguera.
Así acaba el décimo sexto capítulo de Despierta.